30J= El pueblo quiere soluciones
[Análisis Situacional]

Una de las tareas cruciales y más urgentes de la nueva Asamblea Nacional Constituyente tiene que ver con la economía, el tema que hoy más preocupa a 82% de venezolanos

Que quede claro: el pasado 30 de Julio más de 8 millones de venezolanos votamos por la paz, la estabilidad y el bienestar.

Fue un contundente voto castigo contra la Oposición y su plan insurreccional que ocasionó más de 150 muertos, incalculables pérdidas materiales, caos, destrucción y violencia.

Fue también un voto contundente contra el odio social y en defensa del respeto y la dignidad de las mayorías populares, que reafirmaron otra vez su derecho a existir como protagonistas de la vida nacional.

Pero sin duda fue un voto esperanzador en demanda de orden, respuestas y soluciones, principalmente contra el desabastecimiento y el alto costo de la vida.

Una de las tareas cruciales y más urgentes de la nueva Asamblea Nacional Constituyente tiene que ver con la economía, el tema que hoy más preocupa al 82% de los venezolanos.

El Poder Constituyente debe dedicarse de inmediato a pensar y definir el Nuevo Modelo Económico Post-Petrolero y Diversificado que nos permita superar nuestras actuales dificultades, distorsiones y limitaciones.

3 de cada 4 venezolanos respalda un modelo económico mixto con diversas formas de propiedad: la propiedad estatal, la propiedad privada y la propiedad social y comunal.

Los venezolanos esperamos que el nuevo modelo económico post-petrolero incluya a todos los sectores productivos de nuestro país, tanto a los trabajadores como a los empresarios, tanto a la gran empresa como a la pequeña y mediana empresa, tanto a los emprendedores emergentes como a las iniciativas productivas sociales y comunales.

No hay porqué dudar que la nueva Asamblea Constituyente reafirmará el derecho de todos a la propiedad, el derecho de los emprendedores a la propiedad sobre sus empresas y sus inversiones, ya sean nacionales o internacionales, garantizará reglas claras para los actores económicos, promoverá el desarrollo de sus capacidades productivas y protegerá sus justas ganancias.

En Venezuela no está amenazada la propiedad privada. No están en peligro las inversiones. Venezuela es, por el contrario, el territorio más seguro y confiable para las empresas y para las inversiones.

Tenemos ventajas inigualables que ofrecer a los inversionistas: paz social, ganancias justas, marcos jurídicos confiables y financiamiento a través de nuestro sistema bancario estatal que, por cierto, debe quedar establecido y protegido en la nueva Carta Magna.

Por otro lado, la Constituyente deberá definir con absoluta claridad el rol fundamental del Estado en la conducción de la economía.

Creo en un Estado que gobierne CON la iniciativa privada y no CONTRA su inmenso potencial productivo, un Estado que gobierne CON los emprendedores y CON los trabajadores, un Estado que incluya todos los esfuerzos productivos de la nación para convertir a Venezuela en un país potencia.

El Estado tiene el deber y la responsabilidad de diseñar y definir una acertada estrategia económica. Debe lograr la coordinación y la concertación de los actores claves para el desarrollo. Y también el Estado tiene la obligación de guiar al mercado y corregir al mercado. Hay que gobernar CON el mercado, NO CONTRA NI PARA el mercado.

Recurrir a controles excesivos puede ser un remedio peor que la enfermedad. El exceso de controles genera corrupción y distorsiones, ineficiencia y caída de la productividad.

Controlar es importante pero más importante todavía es crear marcos legales claros, transparentes, reglas de juego entendibles para todos.

Hay que manejar las economías y los proyectos de desarrollo de acuerdo con las leyes económicas. Los controles de cambio y de precios al final son transgresiones a esas leyes económicas.

La Constituyente debe escuchar todas las voces y decidir en función del interés nacional y también en función de nuestros retos fundamentales.

Y es que todos juntos, sumando esfuerzos e iniciativas, comprometidos profundamente con el desarrollo y el bienestar del país, podemos convertir a Venezuela en una poderosa economía productiva y diversificada.

Oscar Schémel, 09-08-2017

 

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 Publicado en Análisis, Política, Tendencias | No hay comentarios


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