Casas de cambio fronterizas: ¿Restitución del equilibrio o repetición de patrones?

Economistas se muestran escépticos ante la posibilidad de que casas de cambio fronterizas reabiertas se conviertan en una fuente efectiva de generación de divisas

Con cuatro pesos por bolívar un usuario podrán iniciar operaciones en las Casas de Cambio de la frontera Colombo-Venezolana. De esta forma el Gobierno del presidente Nicolás Madura inició lo que ha catalogado un “combate por la estabilidad de la moneda”.

Economistas han alertado que en principio pareciera repetirse la historia de lo vivido con las tasas Simadi y Dicom, puesto que el mecanismo impone un precio y no reconoce las fuerzas de la oferta y demanda.

Carlos Dorado, economista y vicepresidente de Italcambio (empresa encargada de las primeras ocho casas de cambio autorizadas para efectuar las operaciones fronterizas), asegura que “el flujo de pesos vendrá y podremos conseguir una tasa de cambio real basada en la oferta y la demanda”. Espera que estas acciones traigan la demanda de pesos colombianos y se ajusten las tasas entre ambas naciones.

En contraste, el economista y Premio Nacional de Ciencias, Víctor Alvarez ha sido enfático en señalar que esta medida no generará nuevas fuentes de divisas, puesto que la Resolución N° 08 del Banco de la República de Colombia que autoriza a los cambistas de la frontera con Cúcuta a fijar su propia tasa de cambio sin anclarse a las oficiales de ambos países, ha ocasionado que el bolívar se transe a menos de un peso.

Ante este escenario, Álvarez descarta que las personas naturales o jurídicas de Colombia quieran realizar operaciones de compra o venta de sus pesos en Venezuela:

“Nadie en su sano juicio va a comprar bolívares a cuatro pesos en las nuevas casas de cambio, si en Cúcuta los venden a un peso”

Topes de venta y continuidad del arbitraje

El gobernador de Táchira, José Gregorio Vielma Mora, explicó que las operaciones iniciarían con un monto de referencia de venta en efectivo de 200 dólares americanos y de $300 para las transferencias electrónicas, en su equivalente en pesos colombianos; con un máximo de $2 mil anuales por persona.

De acuerdo con el Banco de la República de Colombia cada dólar valdría aproximadamente 2.937 pesos, lo que indica que 200 dólares tendrían un valor de 587.400 pesos. Esta tasa de cambio de aproximadamente Bs 750 por dólar se ubicaría por encima de los 679, 43 Bs del Simadi (19 de enero).

Hasta el momento el proceso de solicitud de divisas solo ha sido autorizado para personas naturales, quienes deben acceder al sistema automatizado de solicitud de citas en www.italcambio.com y registrarse para realizar la compra de moneda extranjera.

Entre los requisitos se encuentran ser residente de los estados fronterizos, copia de la cédula de identidad y del RIF, un recibo de servicio a nombre del solicitante y la declaración de Impuesto Sobre la Renta. Con respecto a este último requerimiento, usuarios denunciaron que fueron informados de la imposibilidad de acceder a la compra si la declaración era igual a cero.

Para el Economista y ex diputado del Partido Socialista de Venezuela, Blagdimir Labrador, la declaración constituye un requisito justo y “sine qua non” para el acceso. Sostiene que:

“Eso no es para legitimar capitales, es para tener un mejor control de impuestos. Si usted va a cualquier país serio de régimen fiscal exhaustivo, como por ejemplo Estados Unidos, le preguntan de dónde salieron los ingresos”

Esta iniciativa de reabrir las casas de cambio, que junto a otros economistas bolivarianos había sido solicitada con anterioridad, la cataloga como una “política cambiaria soberana” a la nueva fase. Agrega que esto permitirá tener mayor control sobre los capitales y conocimiento de quienes están haciendo operaciones y transacciones en la frontera, así como una “sinceración de nuestro tipo de cambio y el establecimiento de un tipo de cambio referencial en la frontera, lícito y transparente que no existía“.

Incidencia en el comercio de la zona

Jesús Cacique, profesor de Economía y Finanzas y Director Capital Market Finance, argumenta que los requisitos de venta actuales constituyen las mismas “trabas e inconvenientes” del pasado para acceder a las divisas y dejarán al margen a la mayoría de los venezolanos.

Cacique denuncia como otra falla del mecanismo que se haya dejado al margen a las personas jurídicas y no se especificaran las condiciones de su participación:

Van a continuar los procesos de arbitraje de comprar barato y vender caro, porque el subyacente son los controles de cambio y mientras esto se mantenga van a seguir los desequilibrios”

El ex diputado Labrador se muestra optimista en que la incorporación de las personas jurídicas se realice a corto plazo. Sostiene que esto beneficiará de manera sustancial el Programa de Abastecimiento Complementario (PAC) que implementan a las gobernaciones con empresarios privados.

Labrador estima que cuando los empresarios empiecen a realizar las transacciones a esta tasa (Bs 750) los costos al consumidor final podrían disminuir hasta en 50%:

“La oferta importada con este mecanismo se puede triplicar 300%. Tenemos más capacidad de compra y le vamos a dar un duro golpe a la inflación y a la especulación”

¿Restitución del equilibrio?

Para el profesor del Centro de Políticas Públicas del Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa), José Manuel Puente, la medida de reabrir las casa de cambio no ataca en modo alguno lo que considera el origen de la distorsión económica que afecta a la economía venezolana y que a su juicio puede ser abordado desde dos vertientes:

“Primero Venezuela tiene el peor esquema cambiario por el cual se puede optar: uno con tipos de cambio múltiples donde al menos tres de esos tipos de cambio están abiertamente apreciados, muy baratos y son ficticios. Estos tipos de cambio son el Dipro en Bs 10, el Dipro en Bs 700 y ahora el de estas nuevas casas de bolsas. Lo que vas a tener es una sobredemanda de esos dólares baratos y va a ser imposible generar un equilibrio entre oferta y demanda porque el precio de ninguno se refleja el equilibrio”

Añade que el segundo gran problema lo constituye el nivel de reservas internacionales que posee el país en la actualidad, el más bajo de los últimos 21 años, cercano a los 10 mil millones de dólares.

“Las reservas líquidas no son ni siquiera mil millones de dólares, es decir, el Gobierno no tiene el pulso financiero de liquidar dólares en volúmenes representativos al aparato productivo para viajeros, remesas (…) y por tanto cualquier esquema que instrumenten simplemente es inviable, porque sencillamente no hay dólares“, señala Puente.

Para Labrador, los desajustes sufridos durante la última década han devenido de las “políticas de subsidios de bienes y servicios implementadas por el Gobierno Nacional”, sumado al diferencial cambiario ilegal que ha “colaborado en el incremento del contrabando y de la especulación intoxicando a la economía nacional y obligando al Ejecutivo a tomar acciones como la reapertura de las casas de cambio”.

Considera que esta política requiere de otras para lograr una transformación fronteriza más activa que desarrolle un mercado cambiario lícito y transparente. Añade que se debe activar el Dipro y la despenalizar a las bolsas de valores para que también allí se puedan adquirir divisas.

El profesor Puente se inclina por la unificación cambiaria, alega que el problema de fondo, la sequía de dólares y el mantener el esquema de cambios múltiples son la principal traba que tiene la economía venezolana para salir del ciclo recesivo y del desabastecimiento.

“Mientras no desmontemos el control y vayamos a un esquema de un solo tipo de cambio competitivo, simplemente no podremos romper ese ciclo y Venezuela seguirá en recesión, con desabastecimiento e inflación”

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 Publicado en Análisis, Economía | No hay comentarios


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