Comparar a Maduro con Chávez “es un ejercicio de mala fe”

“Chávez es el gran estratega político y la izquierda no se puede pensar sin él, pero no hay que instrumentalizarlo como un símbolo electoral”, asegura el doctor en Filosofía Política, Miguel Ángel Pérez Pirela

El inicio de la campaña electoral de Hugo Chávez en 1998 marcó el comienzo de una gestión de inclusión política, económica y social a la cual no estaban acostumbrados los sectores menos favorecidos en Venezuela. El involucramiento colectivo en la agenda pública protagonizado por el fallecido mandatario impulsó a quienes no tuvieron oportunidad nunca de participar en las decisiones del Estado, a sentirse con derecho a formar parte de él.

La población se sintió protegida por Chávez a través de las distintas misiones sociales, apoyo económico brindado por medio de la creación de nuevas entidades bancarias que les permitieran mayor acceso y crecimiento en este ámbito, y las acciones implementadas en materia de seguridad como lo fue la restructuración de las fuerzas policiales.

Tras la muerte del presidente Chávez las preocupaciones fundamentales de los venezolanos fueron en principio la estabilidad y el futuro económico del país.

Ante su ausencia y por su petición, la población eligió como su sucesor al presidente Nicolás Maduro, con la esperanza de que éste continuara su legado. Pese a las altas y a las bajas que ha tenido la gestión del actual mandatario nacional, las investigaciones de opinión publica realizadas por Hinterlaces han demostrado que 72% de los ciudadanos considera “cierto” que “Nicolás Maduro ha sido fiel al legado del comandante”.

Al respecto el doctor en Filosofía Política, Miguel Ángel Pérez Pirela, indicó que la amplia aceptación de los venezolanos por el presidente Nicolás Maduro “quiere decir que más allá de la caída de los precios del petróleo, el bachaqueo, de importantes empresas privadas que se hayan dedicado a esconder los alimentos o a dejar de producir; no cabe la menor duda que dentro de la opinión pública venezolana él (Maduro) sigue no solo siendo parte de la tradición de Hugo Chávez, sino que sigue respetando su legado”.

Pérez Pirela señaló que es “difícil” comparar al presidente Maduro con Hugo Chávez y calificó esto como  “un ejercicio de mala fe”.  Explicó que “son dos políticos diferentes con personalidades diferentes, pero son presidentes que se rigen por los mismos lineamientos que es precisamente la raíz de Chávez, el chavismo, el socialismo venezolano y del siglo XXI”.

“El presidente Maduro es consecuencia del liderazgo de Hugo Chávez, separarlos sería un error y una mala fe histórica” aseguró el filosofó, quien añadió que en ocasiones “quieren separar al Jefe de Estado actual con el fallecido mandatario y hablar de madurismo, pero eso no existe y lo ha dicho el mismo Ejecutivo Nacional en reiteradas oportunidades”.

“Existe el chavismo como fuerza histórica y política, y el liderazgo de Maduro es el mismo que Chávez acompañó y planteó frente a todo el país”, explicó Pérez Pirela. Agregó que no se debe olvidar cómo estaba Venezuela a finales de los 90′:

“Encontramos un país quebrado económicamente, sin educación y sin salud; de ahí surge la metodología de emergencia que han sido las misiones, logrando que en cada barrio venezolano estuviesen presente 24 horas al día médicos y consiguiendo que muchas personas pudieran aprender a leer y escribir, incluso a ver a través de la misión milagro”

Asimismo, destacó que los logros sociales alcanzados son “milagrosos”. Detalló que tenemos “un país libre de analfabetismo, certificado por la Unesco, y que se convirtió en la segunda matrícula más importante de la región después de Cuba (…) Hablamos de logros hasta ahora desconocidos e inéditos para la sociedad venezolana que marcaron gran parte de las primeras dos décadas del siglo XX”.

¿Símbolo electoral 2017?

El también analista político recordó que el fallecido presidente “otorgó a la izquierda venezolana la posibilidad de vencer electoralmente por casi 20 años. Toda la cuarta república estuvo caracterizada porque no obstante se dijeran social demócrata o cristiano y refutaban e incluso perseguían las verdaderas ideas de izquierdistas en este país”.

Pérez Pirela calificó de “omnipresente” la vigencia de Chávez en la izquierda venezolana. Plantearlo con esta característica quiere decir que “se debe hacer desde el respeto y no desde la utilización política”, dijo

“Fue Chávez quien la reunió nuevamente (a la izquierda) y sumó muchos venezolanos que se mantenían alejados de la política a un proyecto socialista que inspira (…) El chavismo tiene algo que la oposición no tiene ni va a tener y es un liderazgo histórico, moral y político en Hugo Chávez”

El Licenciado en Filosofía y Letras aseguró que “Chávez es el gran estratega político y la izquierda no se puede pensar sin él, pero no hay que manosearlo ni simplemente instrumentalizarlo como un símbolo electoral”.

El analista señaló que el fallecido presidente “estructuró y restructuró toda la izquierda venezolana, y es un unificador e inspirador de ella y no solamente desde el punto de vista político, sino también moral”.

Pérez Pirela considera fundamental y necesario, tanto en lo moral como en lo político y social, mantener el recuerdo de Chávez. “No podrán sacar de la memoria, del corazón y de la historia venezolana, latinoamericana y mundial a un personaje de la envergadura y de la importancia de Hugo Rafael Chávez Frías”, expresó.

Conexión de Chávez con el pueblo

El liderazgo del Presidente Chávez surgió como consecuencia de la inmensa brecha social que sufrió la sociedad venezolana durante las últimas décadas. La indignación, la frustración, la discriminación social, la indiferencia y el rechazo a los partidos políticos tradicionales abonaron su triunfo electoral.

La población venezolana desarrolló una relación emocional con Chávez más allá de una gestión de Gobierno que consideraban positiva para el país. La ciudadanía se identificó con el mensaje, la visión y el proyecto país ofrecido por Chávez.

El fallecido mandatario se caracterizó por reivindicar la condición popular en contra del autoritarismo social y del desprecio de las élites. Así sea simbólicamente, con Chávez los pobres alcanzaron protagonismo y reconocimiento social.

Chávez no solo fue un líder político, sino también ideológico, cultural y socio-afectivo-emocional. Su continua labor por apoyar a los pobres lo llevó a lograr que se sintieran protagonistas de un proceso que los tomó en cuenta y con el que se sintieron identificados.

Durante la etapa democrática hasta el año 2013, 76% de los venezolanos considera que Hugo Chávez ha sido el presidente con más liderazgo internacional, de acuerdo a las cifras reveladas por el Monitor País de Hinterlaces al 23 de febrero pasado.

Asimismo, el estudio reveló que 83% de la población piensa que Chávez ha sido el mandatario con más liderazgo en Venezuela. Esto demuestra que la mayoría de los venezolanos aceptó a Hugo Chávez como su líder y valoraron su gestión basada principalmente en la inclusión social y la participación de la ciudadanía en las políticas públicas.

Más allá de la valoración de la gestión del Comandante Hugo Chávez y ahora del Presidente Nicolás Maduro, además de sus logros sociales y éxitos políticos y también de sus ineficiencias y errores, en los últimos 16 años en Venezuela han gobernado las palabras y las emociones.

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 Publicado en Análisis, Política | No hay comentarios


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