Después de Fidel, ¿qué esperar?

Aunque se asegura que su pérdida física es “más simbólica que política”, prevén que quedará atrás el sueño de Fidel “en el Marxismo-Leininismo de un Estado Absoluto”

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“Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo que hoy 25 de noviembre del 2016, a las diez y 29 horas de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz (…)”

Con estas palabras Raúl Castro anunció el deceso del líder de la Revolución Cubana y con él el final de una era. La leyenda revolucionaria superviviente de la Guerra Fría ha dejado de existir y manifestaciones de dolor y alegría han recorrido las calles de La Habana y el mundo entero.

Fidel Castro llevó las riendas de Cuba durante 48 años y siguió influyendo en materia política hasta su muerte. Para los especialistas la pérdida del último bastión del socialismo en América Latina ha significado el fin de una época, aunque aluden que ha sido una pérdida “más simbólica que política”, suavizada por el hecho de que desde hace 10 años no ostentaba la presidencia de Cuba y se conocía de sus quebrantos de salud .

La noticia de su muerte a los 90 años ha abierto un abanico de preguntas: ¿Flexibilizarán el socialismo en la isla? ¿Se viene una apertura económica? ¿Seguirá el acercamiento con Estados Unidos y Cuba? ¿Hasta qué punto?

Para el exembajador e internacionalista, Julio Cesar Pineda, el fallecimiento del líder revolucionario significará para Rául Castro poder transitar por “otra vía distinta a la de Fidel”. Prevé que mantenga su gestión política sin renunciar al socialismo cubano, pero siguiendo la línea de reformas que venía adelantando desde su asenso al poder en 2006.

Otros expertos en materia internacional apuestan a que ganará ímpetu la apertura de mercado y la erradicación de las políticas comunistas a ultranza. Aunque Fidel fue testigo del paso de 10 presidentes distintos por la Casa Blanca mientras el dirigía la isla, no sería sino hasta la dirección de Raúl que se lograría los primeros acercamientos en la recuperación de las relaciones diplomáticas con EEUU.

“Raúl ahora es más pragmático, está tomando en consideración las situaciones económicas, las operaciones que pueda adelantar y por eso le hace cambio a Estados Unidos”, señala Pineda.

El profesor universitario rememora un acontecimiento curioso:

“El primer día que Fidel está exponiéndose al público en su tributo, llegaron los primeros aviones norteamericanos con pasajeros y turistas, lo cual va a cambiar definitivamente el panorama”.

Pineda apunta que Cuba se convertirá en una ciudad más abierta, más democrática y dejará atrás el sueño de Fidel en “el Marxismo Leininismo de un Estado Absoluto y de la Revolución permanente”.

La llegada del republicano Donald Trump a la presidencia estadounidense ha hecho tambelear los logros diplomáticos entre ambas naciones. Tras el anuncio de la muerte de Castro, Trump declaró:

“Hoy el mundo marca el fallecimiento de un brutal dictador que oprimió a su propio pueblo por cerca de seis décadas. El legado de Fidel Castro es uno de escuadrones de fusilamiento, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y la negación de los derechos humanos fundamentales”.

Posteriormente a través de su cuenta de Twitter ha prometido revertir las medidas y acuerdos refrendados por la Administración del presidente Barack Obama si el gobierno de Cuba no ofrecía “un mejor acuerdo”. Esta situación, afirma Pineda, ha llenado de dudas el porvenir de los acuerdos adelantados en la era de Barack Obama, por lo que habrá que aguardar para conocer los alcances de las futuras decisiones.

Fin de una era Latinoamericana

El exembajador explica que el ocaso de la vida de Fidel Castro estuvo marcada por eventos negativos entorno a la América Latina de hoy.

“El proceso de la Revolución Cubana no cuajó en ningún país de América Latina, fracasó la lucha armada en el continente y sobre todo que en los últimos días ha recibido noticias muy tristes como la pérdida de la Asamblea Nacional en Venezuela que era como todo el ideal que él tenía en Venezuela por la vía democrática con Chávez”, enfatizó.

Añadió que la derrota del socialismo del siglo XXI en Argentina y los cambios en Brasil orientados hacia un modelo conservador de derecha debieron significar, junto al ascenso de la línea más dura de los conservadores en EEUU encarnados en Donald Trump, un duro golpe a sus ideales revolucionarios.

“Hubo una etapa exitosa que despertó mucha fe en América Latina y en el mundo, donde todos los intelectuales eran Marxistas y Fidelistas, luego fueron decepcionándose paulatinamente porque si bien es cierto que hubo logros en materia económica y social, en derechos humanos, libertades públicas y democracia hay mucho que desear en el tema cubano y muchas críticas”, sentenció.

Pineda advirtió que es muy temprano para conocer lo que sucederá con el destino de la isla, pero dejó claro que Fidel Castro es y seguirá siendo un importante personaje a nivel internacional:

“La historia lo tiene con sus defectos y sus virtudes, con sus luces y sus sombras y sobre todo lo que es la parte de la historia política de América Latina, ya hizo su labor”

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 Publicado en Análisis, Política | No hay comentarios


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