Escenarios que excluyen coexistencia

En ninguno de los escenarios está un acuerdo de coexistencia entre Gobierno y oposición

Resulta sorprendente observar que las instituciones creadas en EEUU para asesorar a los centros institucionales del poder político de ese país, los llamados tanques de pensamiento, descartan de los escenarios una evolución de la situación hacia acuerdos de coexistencia negociados entre Gobierno y oposición. Del mismo modo, resulta llamativo que de manera cada vez más frecuente se incluya un escenario que se consideraba excluido: el de una intervención militar extranjera.

En un reciente informe elaborado por una de esas organizaciones, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, con sede en Washington, se contemplan cinco escenarios que podrían describir el desarrollo de los acontecimientos, lo que vendría determinado por el grado de estabilidad interna y de presión externa.

El primer escenario, llamado aterrizaje suave, no sería el resultado de una negociación Gobierno-oposición, sino que consistiría en el abandono del poder sin mayor resistencia por parte de quienes lo detentan en la actualidad. Esto sería el resultado tanto de acciones externas como de las realizadas en el país por las fuerzas de oposición, a lo que se le sumarían las defecciones en el campo gubernamental. Posteriormente se les brindaría cierta protección a los factores gubernamentales que contribuyeron al derrocamiento.

En un segundo escenario, el Gobierno estaría en capacidad de mantener el control de las palancas del Estado y de la situación social y evitaría así su desalojo del poder. Consideran los redactores del informe que en este caso el país marcharía hacia un modelo como el de Cuba.

En un tercer escenario los militares cambiarían su lealtad al Gobierno y lo depondrían por medio de un golpe, que podría conducir a una etapa de transición y a la celebración de elecciones. El nuevo presidente emprendería una reforma institucional en el marco de una supervisión por factores internacionales.

El cuarto escenario descrito es el de una suerte de guerra civil, que se expresaría en disturbios y una confrontación de calle permanente en medio de severas dificultades económicas y un gran malestar social, lo que pudiera llevar a nuevas formas de lucha y a la organización de acciones armadas por parte de sectores de oposición.

El quinto escenario, denominado Wild Card y considerado “menos probable”, es el de una invasión, para lo cual EEUU, según el informe, invocaría el Tratado de Río y tendría que utilizar argumentos como el narcotráfico, presencia de grupos extremistas, ataque a un barco estadounidense o el peligro de la presencia de Rusia, China e Irán en el continente.

Como puede verse, en ninguno de los escenarios está un acuerdo de coexistencia entre Gobierno y oposición. Un punto ciego inexplicable. Se niega, hasta como hipótesis, la posibilidad de un escenario de paz viable y realista sin argumento alguno. ¿Por qué?

Flash Rojo

LA POLÍTICA cambiaria sigue siendo una piedra de tranca que genera inflación y dificulta la actividad productiva. El nuevo convenio cambiario, el Dicom, ha corrido la misma suerte que los anteriores porque su dinámica no ha permitido una formación de precios de las divisas en torno a sus valores reales de equilibro, lo que fomenta el lucro ilícito cambiario.

SI EXISTEN boletas de excarcelación de detenidos, estas deben ser acatadas por los directores de los distintos centros de reclusión, se justifiquen o no, porque son decisiones que corresponden al Poder judicial. Quien las considere arbitrarias puede acudir ante los organismos disciplinarios o pedir una investigación, pero hay que acatar.

Flash Negro

EN LA OPOSICIÓN hay importantes sectores que se dicen partidarios de negociar con el Gobierno, pero que en la práctica bloquean esa opción. La razón es que plantean una capitulación luego de un derrocamiento y no conversaciones entre las fuerzas en pugna. En fin, una misma palabra –negociación– con distintos significados.

EL COMPORTAMIENTO del gobierno de México rompe con toda una tradición de la política exterior de ese país. No solo porque no estuvo en capacidad o no quiso dar seguridad a la delegación diplomática venezolana, sino porque asumió el rol de policía interamericano, en lugar de defender los derechos de su país frente al muro que le van a construir.

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 Publicado en Política | No hay comentarios


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