Hace falta mucho más que votos para gobernar [Editorial Oscar Schémel]

Venezuela apuesta por la paz, la estabilidad y el progreso. La mayoría aspira a un clima de compromisos, balances, acuerdos y conciliación

Según los estudios más recientes de Hinterlaces, el 76% de los venezolanos  está en desacuerdo con una eventual intervención internacional contra Venezuela para sacar al Presidente Nicolás Maduro del poder, 87% está en desacuerdo con una intervención militar internacional en nuestro país y 9 de cada 10 rechazan la protesta violenta y la guarimba.

Asimismo, 2 de cada 3 venezolanos tiene una opinión desfavorable de la Organización de Estados Americanos (OEA)

Por el contrario, los estudios de Hinterlaces revelan que 84% está de acuerdo con la mediación internacional que promueva el diálogo entre el Gobierno Bolivariano y la oposición.

83% de los venezolanos está a favor del diálogo y 67% opina que la prioridad de ese diálogo debe ser resolver los problemas económicos del país.

Definitivamente hoy Venezuela está apostando por la paz, la estabilidad y el progreso. La mayoría aspira a un clima de compromisos, balances, acuerdos y conciliación.

Sin embargo la oposición insiste en una salida abiertamente insurreccional. Desde la Asamblea Nacional solicita a organismos internacionales y otros países que intervengan en nuestros asuntos internos y apliquen sanciones contra nuestro país, empujan un derrumbe institucional, salen a calentar la calle, instigan un alzamiento militar, sabotean la política económica del Gobierno y obstaculizan el diálogo necesario buscando crear las condiciones para el derrocamiento del gobierno bolivariano.

Frente a un país que demanda respuestas y soluciones, la oposición no presenta una propuesta distinta a la de “Maduro vete ya”, la misma que proclamaron contra Chávez y de nada sirvió.

Para la ultraderecha nacional e internacional no está planteada la cohabitación, la convivencia, la alternancia y mucho menos los consensos. Por el contrario está empeñada en una estrategia de caotización y neurotización de la sociedad venezolana para destruir al chavismo, reconfigurar la cultura nacional-popular e imponer la desesperanza.

La oposición radical no logra entender que quizá podrá debilitar, erosionar y deslegitimar al Gobierno bolivariano desde los foros internacionales y desde los espacios mediáticos trasnacionales, pero que no logrará de esta manera construir las condiciones necesarias de gobernabilidad y estabilidad.

Hace falta mucho más que votos para gobernar.

 

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 Publicado en Análisis, Política, Tendencias | No hay comentarios


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