La protesta de calle, “principal estrategia” opositora

Para disipar descontentos, especialistas sugieren cambiar políticas y aplicar nuevos métodos que estimulen el desarrollo económico y social

Elecciones generales, que se abra un canal humanitario para alimentos y medicinas, un cambio de gobernantes en la cúpula chavista, la destitución de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, el respeto a los derechos, más la liberación de presos políticos son algunas de las tantas demandas de muchos venezolanos, concejales y diputados de oposición quienes después de más de 50 días de protestas se niegan a abandonar las calles en búsqueda de un escenario de transformación.

Según cifras del Ministerio Público, al menos 55 personas han fallecido, miles han resultado heridos y varios permanecen detenidos luego de más de ocho semanas de movilizaciones que culminan con bombas lacrimógenas ¿El detonante? Dos sentencias que emitió el Supremo a finales del mes de marzo.

Sobre este panorama, pareciera que el plantón y las marchas son las únicas estrategias de la Unidad para proyectarse nacional e internacionalmente, pero éste es “tan solo es el principal mecanismo de la Mesa de la Unidad Democrática”, así lo aseguró el sociólogo y doctor en Ciencias Sociales, Trino Márquez.

“La MUD sabe que no puede ser la única propuesta (la protesta) y entiendo que están haciendo grandes esfuerzos para llegar a barriadas y zonas populares con el fin de divulgar sus proyectos. Es importante dar a conocer que la marcha no es la única estrategia pero es la principal, porque de ese modo, demuestran de una manera evidente y notoria que tienen a la mayoría del país a través de grandes movilizaciones”

Un ejemplo de ello fue la marcha del pasado 19 de abril, denominada “La mamá de las marchas”. El especialista considera firmemente que esta es una manera de corroborar que “hay una mayoría opositora”.

Aseguró, luego de realizar un análisis de entorno, que la población decide “reconquistar la libertad”:

“No hay efectivos de la GNB, ni tanquetas, ni rinocerontes que detengan esa voluntad. Después de tantos días de violencia, las marchas no aminoran. Hay un nuevo estado de ánimo en la población

Venezolanos domestican el miedo

La Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, expresó que se deben identificar las causas de confrontación en convocatorias y reveló que “el descontento es uno de esos factores, producto del desabastecimiento de alimentos y medicinas”.

Márquez concluye que:

“El miedo es un sentimiento sano, es importante que lo tengan. Una cosa es eso y otra la cobardía, y yo creo que eso (el miedo) lo ha perdido el pueblo venezolano, especialmente los jóvenes. La gente quiere defender la democracia, la calidad de vida que en algún momento tuvimos, han reaccionado porque sienten que se les quita la libertad, la democracia, la posibilidad de vivir un mundo mejor”

Márquez agregó que “a la nueva generación se tiene que recibir con política inclusiva que les permita entender que formarán parte de un país mejor, como el resto del mundo”.

Para el politólogo, Carlos Raúl Hernández, todo apunta que el temor no es un factor presente en estas circunstancias. “Hoy en día muchas personas han sacado fuerzas para luchar por lo que les pertenece”, dijo vía telefónica.

Los sociólogos Hernández y Márquez se mostraron convencidos de que las movilizaciones son un medio de resistencia que solo tienen un objetivo: “evidenciar los problemas”, aseguran.

Diálogo para negociar

“El diálogo siempre es opción en una democracia pero hay que examinar en qué condiciones este proceso se debe realizar en base a los términos de la Constitución de la República”, fueron las palabras de Márquez luego de ser consultado sobre el tema.

“Es lamentable que los gobernantes hayan adoptado una postura hegemónica y excluyente. Creo que si querían pasar por encima del calendario constitucional e imponer la Asamblea Constituyente, el país se hará ingobernable. La historia ha demostrado que los venezolanos quieren votar para elegir sus autoridades, y por otro lado, si quisieran dialogar, están obligados a someterse a la Constitución”

El también profesor de la Universidad Central de Venezuela opinó que la actual coyuntura “no se debe a grupos étnicos, como lo fue en Ruanda; no es una guerra de carácter religioso, como ocurre en países del Medio Oriente; y tampoco es una crisis racial sino que ésta obedece a un modelo que ha fracasado en Venezuela”.

Hernández asegura que quienes participan en las protestas tienen una gran confianza en que de esa manera se conseguirá el cambio político.

Por otra parte, reconoce que a través del diálogo se puede alcanzar el consenso:

“Hasta donde conozco, experiencias anteriores de aterrizaje suave en situaciones homólogas han sido posibles por negociaciones que conducen a concesiones mutuas. Caso Chile, Nicaragua, El Salvador y recientemente Colombia, abonan esta idea. En otras naciones donde no ha habido entendimiento: Siria, Libia e Irak; la situación llegó al límite”

Posibles soluciones

El doctor en Ciencias y director académico de Cedice, Trino Márquez, apuntó que “algunos venezolanos sienten un enorme desprecio por quienes piensan distinto”.

Hernández, por su parte, sostuvo que en las protestas de calle “se aprecia una enorme carga de frustración y malestar”.

“Si se quiere acabar con este sentimiento, hay que cambiar las políticas y aplicar nuevos métodos que estimulen el desarrollo económico, la tolerancia, el bienestar social y la diversidad política”; expresa Hernández.

Concluyen que la estrategia de calle tendrá éxito si se combina con otras formas de lucha:

“Es este el momento, con todas las fuerzas que nos da el derecho de defender la libertad, la democracia y el país (…) No es el momento de los escépticos, sino de fe, de posibilidades, y del sueño: La reconquista”.

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 Publicado en Análisis, Política | No hay comentarios


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