Lenín Moreno, la carta del correísmo para seguir con la “Revolución Ciudadana”

Ubican al oficialista Lenín Moreno en las preferencias electorales, aunque no parece asegurado el triunfo en la primera vuelta

El próximo 19 de febrero se celebrarán las elecciones presidenciales en la República de Ecuador, las primeras en una década sin Rafael Correa como candidato.  Sin embargo, el actual primer mandatario confía en que triunfe el representante de su partido, el ex vicepresidente Lenín Moreno.

Además del presidente, se elegirán 137 escaños de la Asamblea Nacional, cinco al Parlamento Andino y se decidirá por la vía del referéndum si prohibir a los funcionarios públicos la posibilidad de tener bienes o capitales en paraísos fiscales.

La corrupción denunciada en los últimos meses en casos como los de Petroecuador y la internacional Odebrecht ha hecho mella en la opinión de ciudadanía y los oficialistas temen que podría pasarles factura. Sin embargo, se aferran los logros obtenidos en la última década para plantar bandera y trabajar en la profundización de la revolución en todos los ámbitos.

Hombre de confianza 

Lenín Moreno un administrador público, con estudios de medicina y psicología, parte como el favorito de las encuestas para ganar la presidencia. Secundó a Correa entre 2007 y 2013 y la prensa ecuatoriana lo ha descrito como un hombre con sentido del humor y mucho más apacible que el actual presidente. Se moviliza en silla de ruedas debido a la pérdida de movilidad en sus piernas hace más de 20 años a causa de un disparo que dañó su médula espinal. El hecho ocurrió durante un asalto.

Su propuesta bandera ha sido darle continuidad a la Revolución Ciudadana que hereda, con la mira en procurar la estimulación de la producción nacional y del empleo. Así como la profundización de medidas productivas para el campo ecuatoriano. Sin embargo, tendrá el reto de timonear la economía con un panorama dominado por la caída del precio del petróleo.

En materia social, ha prometido el fortalecimiento de la educación superior y la lucha por la reinivindicación de los adultos mayores. En cuanto a seguridad ciudadana tendrá “mano dura” en la lucha contra la violencia y el narcotráfico.

Simón Pachano, doctor en ciencia política por la Universidad de Salamanca y profesor-investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), ha explicado que pese a erigirse como el eslabón de continuidad de la gestión Correista,  “tratará de diferenciarse para establecer una ‘identidad’ propia, pero en el gobierno seguramente será muy similar”.

Las principales encuestadoras del país meridional le otorgan un 34,3% de intención de voto a Moreno y los analistas políticos consideran que juega a su favor la dispersión de la oposición ecuatoriana de cara a los comicios.

Candidatos opositores

La oposición conservadora ha trabajado para posicionar un mensaje del cambio. Según las principales encuestadoras ecuatorianas, el segundo lugar de la contienda presidencial con 22,9% de intención de voto sería para Guillermo Lasso de la alianza Creo-Suma, a quien Correa derrotó en las últimas presidenciales.

Lasso, un empresario oriundo de Guayaquil con amplia experiencia en sector financiero. De tendencia de derecha que aboga por una economía de libre mercado con mayor participación del sector privado. Actuó como asesor económico y embajador itinerante durante el gobierno del expresidente Lucio Gutiérrez, y en su última gestión pública en 2012 se encargó de presidir el directorio del terminal terrestre de Guayaquil durante su remodelación.

En el tercer lugar se ubica la candidata social cristiana Cynthia Viteri con 11,4% de favoritismo. Es abogada egresada de la Universidad de Guayaquil que se dedicó por mucho tiempo al periodismo televisivo como presentadora de noticias.

La abogada de destacada trayectoría legislativa, diputada entre 1998 y 2006 y luego asambleísta nacional entre 2009 y 2016 acudiría a su segunda incursión en una elección presidencial. Dentro de su planteamiento de gobierno figura la supresión de varios impuestos y la reducción de los costos de producción para mejorar la competitividad del sector productivo ecuatoriano.

El cuarto lugar de preferencia electoral es para Paco Moncayo, candidato de la organización política Acuerdo por el Cambio. Moncayo es licenciado en Ciencias Internacionales, doctor con mención en Economía e Integración. Aboga por el fortalecimiento de la dolarización y el estímulo de la empresa privada mediante importantes incentivos fiscales para las minipymes y traza su meta en la creación de 100 mil empleos anuales.

El resto de los candidatos agrupa una intención de voto menor al 5% y se cuentan: Abdalá Bucaram Pulley de Fuerza Ecuador, abogado y ex futbolista profesional. Pretende impulsar un acuerdo entre el sector público-privado para enfrentar el desempleo y aplicar la reducción del cobro anticipado del impuesto a la renta (IR) del 14% al 10%.

Washington Muñoz de Unión Ecuatoriana, exfiscal general del Estado. Iván Molina de Fuerza Compromiso Social,  joven exdirector del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social y médico cirujano y Patricio Duque de Sociedad Patriótica 21 de enero, excanciller cierran el grupo de los presidenciables.

“El futuro no se detiene”, “Vamos por más” y “Obras con amor” son los mensajes de Moreno quien parte como favorito frente a las consignas de oposición “Vamos por el cambio”, “Cambio positivo” y “Juntos estaremos mejor”. 39% electores que siguen indecisos y las posibilidades parecen inciertas para vaticinar al nuevo inquilino del Palacio de Carondelet.

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 Publicado en Análisis, Política | No hay comentarios


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