Rumbo al año de su creación: ¿Fueron los Clap solución?

El sistema de abastecimiento Clap anuncia que llegará a 6 millones de hogares en 2017 mientras se mantiene en el ojo del huracán por denuncias de corrupción

A poco menos de cumplir un año de funcionamiento, los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) se preparan para atender a “6 millones de familias en toda Venezuela”, según lo estimado por su coordinador Nacional, Freddy Bernal. Todo ello bajo las acusaciones de presuntos hechos de corrupción en la adquisición y distribución de los productos.

Para Roberto León Parilli, presidente de la Asociación Nacional de Consumidores y Usuarios (Anauco), el balance de la instalación del sistema de distribución es negativo pues “no pasa la revisión Constitucional”.

Parilli explica que los Clap violentan varios artículos de la Constitución Nacional, entre ellos el N° 21 y el N° 117.

“La Constitución es muy clara y uno de los principales artículos que tiene es el 21 y dice que todos somos iguales ante la Ley. Esto hace referencia a la seguridad alimentaria, que también es un artículo que está en la Constitución, y a la garantía de tener acceso a los alimentos por igual. No al que tiene el Carnet de la Patria, no al que se inscribe en una situación especial o al que llena una lista; sino a todos los venezolanos”

Agrega que la dinámica de recibir una caja con una cantidad de productos y marcas determinadas, incumple el artículo 117 que garantiza el derecho a elegir bienes y servicios de calidad. Además, denuncia que a su juicio el Clap pretenden sustituir la economía formal:

“Que los Clap sean la principal fuente de distribución de alimentos en el país es estructuralmente es imposible porque no hay posibilidad de que el plan sustituya lo que es la red de abastos, supermercados y abastecimientos. Por eso es que los mecanismos de distribución de alimentos que se ubican en cualquier país del mundo son los formales. La empresa privada trabajando, supervisada y regulada por el Estado para que te garantice que ese alimento está disponible para toda la población”

¿Cura contra el bachaqueo?

A pocos días de la creación de este sistema en abril de 2016, el presidente Nicolás Maduro explicaba en su programa que los Clap son la cura del bachaqueo y la corrupción, para llegar a una economía autosustentable, con fuerza propia, integrada para satisfacer las necesidades del ser humano”.

Sin embargo luego de 11 meses, Jorge Roig, expresidente de Fedecámaras, coincide con otros representantes del gremio en que la medida no ha sido suficiente para cubrir las necesidades de todos los venezolanos. Según estimaciones oficiales estos productos habrían llegado en 2016 a un millón 945 mil familias de 644 parroquias priorizadas del país.

Dirigentes de oposición han denunciado que durante la operatividad de los Clap la producción nacional debía ser impulsada e incorporada al plan de abastecimiento, pero aseguran que ha sido completamente “desplazada y relegada” con productos traídos de otras latitudes, especialmente de México, Panamá y Brasil.

Para Parilli esta situación radica en la imposibilidad de los empresarios venezolanos de dinamizar sus procesos de producción y contribuir de manera eficaz con el abastecimiento:

“No se pueden llenar las bolsas de productos que no existen y en Venezuela no tenemos la producción. Allí es donde está el problema de los venezolanos, todo ha apuntado a privilegiar las importaciones. El tema cambiario se ha impuesto sobre la producción nacional, entonces se ha venido apagando el aparato productivo de manera progresiva y hoy por hoy los venezolanos no producimos lo que necesitamos para comer”

Corrupción en puertas

El diputado por la Mesa de la Unidad Democrática, Carlos Paparoni, denunció el pasado jueves ante la Contraloría General de la República presuntos casos corrupción en la distribución de las cajas de los Clap.

Paparoni ha asegurado que las cajas de alimentos para los Clap, que se importan desde México y Panamá, tienen un costo de $8 pero son adquiridas por el Gobierno Nacional en $35. El diputado ha agregado que los $22 de sobreprecio habrían ingresado en las cuentas de la firma Postar Intertrade Limited,  propiedad de  Samark López, quien ha sido señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como testaferro del vicepresidente, Tareck El Aissami.

Según sus estimaciones, serían aproximadamente 121 millones 747 mil 239 dólares los desviados por concepto de la adquisición a México de 63 mil 128 toneladas de comida, distribuidos en combos de 14 kilos que fueron importados en cuatro millones 509 mil 157 cajas y vendidas a las comunidades  priorizadas.

Detenidos

Aunque el coordinador Freddy Bernal no ha emitido declaraciones con respecto a las acusaciones contra Samark López,  señalado como socio de Tareck El Aissami, recientemente Bernal ha admitió la existencia de actos de corrupción cometidos por funcionarios públicos, efectivos policíales , militares y dirigentes oficiales, sin revelar nombres.

Aunque acotó que “el sistema (Clap) no es perfecto” y que no representa una solución a la crisis de alimentos que atraviesa el país, señaló que ha sido la respuesta del Gobierno a lo que califica como “una guerra económica” emprendida por “empresarios y bachaqueros” contra el país.

Informó que ya se encuentran bajo las órdenes de los tribunales 68 personas que serán procesadas por especulación, acaparamiento, desviación de mercancía y estafa.

Por último, la medida más reciente para procurar la disminución de hechos de corrupción será la designación de un “jefe de calle” que servirá de enlaces con  las comunidades: “ Tendrá relación directa con las familias. Esa persona tocará la puerta de las vivienda para saber si ese grupo familiar está recibiendo la bolsa o caja del Clap”, sentenció Bernal.

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 Publicado en Análisis, Economía | No hay comentarios


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