Si no hay diálogo, habrá caos y violencia [Editorial Oscar Schémel]

Hay que ir a un clima de entendimiento y consensos, principalmente alrededor de un programa económico compartido

Vuelve a escribirse otro capítulo en la agenda insurreccional continuada contra la Revolución Bolivariana.

En esta oportunidad y frente a los reiterados fracasos de la oposición venezolana para ejecutar un golpe parlamentario, el epicentro golpista se ubicó en la resolución de la OEA del pasado 3 abril que dio luz verde a una  nueva etapa de violencia y guarimbas, bajo el relato de la lucha contra la dictadura en Venezuela.

En términos generales, según los manuales norteamericanos, los pasos para lograr desestabilizar a los gobiernos considerados como enemigos o adversarios son:

  1. La guerra económica.
  2. Exacerbar el clima de malestar y descontento.
  3. Acentuar la campaña contra el supuesto totalitarismo del Gobierno y en defensa de la libertad y los derechos humanos.
  4. Impulsar manifestaciones violentas y guarimbas.
  5. Ejecución de operaciones de guerra psicológica para neurotizar a la población, impulsando la ingobernabilidad.
  6. Promover el aislamiento internacional y la intervención extranjera para forzar el derrocamiento del Gobierno.

Los papeles de trabajo del Comando Sur de Estados Unidos bajo el título “Operación Libertad Venezuela”, entre otros documentos y evidencias, confirman la ejecución en marcha de un plan insurreccional, violento y caótico, para derrocar al Gobierno Bolivariano o forzar su salida en los próximos 90 días.

La maquinaria del golpe contra Venezuela está en marcha. Por eso se cierran las puertas del diálogo, se anulan las soluciones políticas, se acentúa el cerco financiero internacional y se sabotea el relanzamiento de la política económica del Gobierno del presidente Maduro.

Entramos en una etapa culminante. Aún estamos a tiempo de relanzar el diálogo y la negociación para garantizar condiciones de gobernabilidad, estabilidad y paz que nos permitan superar la crisis económica.

Escuchemos a los venezolanos:

  • 76% desaprueba una eventual intervención internacional en Venezuela para sacar al Presidente Maduro del poder
  • 87% rechaza una intervención militar
  • 83% respalda el diálogo
  • Y 85%  está en desacuerdo con la protesta violenta y la guarimba

Hay sectores interesados en caotizar y debilitar al Estado Nación venezolana. Por ello es tan necesario encontrar espacios de diálogo y negociación que garanticen la convivencia, la cohabitación, la estabilidad y gobernabilidad del país.

Hay que ir a un clima de entendimiento y consensos, principalmente alrededor de un programa económico compartido, para superar la crisis.

Si no hay diálogo, habrá caos y violencia.

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 Publicado en Análisis, Política | No hay comentarios


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