Venezolanos quieren paz, progreso y resultados [Análisis Situacional]

Quieren ver el futuro más claro y confiable. Hoy se encuentran en un estado de duda expectante que genera intranquilidad y alerta

El Monitor País Hinterlaces del pasado mes de mayo revela que el 64% de los venezolanos afirma sentirse “calmado y paciente esperando que la situación del país mejore”, mientras 35% de los venezolanos dice sentir “rabia o furia por no poder cambiar las cosas”.

54% confiesa sentir “miedo por lo que pueda ocurrir en el país”, mientras 45% se siente “confiado en que no ocurrirá nada malo”.

Y el 63% opina que “se debe esperar las elecciones presidenciales de 2018 cuando el Presidente Maduro haya cumplido todo su mandato”.

A pesar de la estrategia de desestabilización socio-emocional, neurotización y caotización que se ejecuta contra Venezuela y contra el Gobierno Bolivariano, los venezolanos siguen apostando por la paz y la estabilidad. Demandan respuestas y soluciones, conciliación y acuerdos, progreso y bienestar.

Hay malestar y descontento, pero aún los niveles de ilusión y esperanza son altos y estables, mucho mayores que los niveles de desilusión y frustración.

Lo que existe más bien es preocupación, confusión y angustia; pero todavía no hay rabia ni desbordamiento.

Los venezolanos quieren creer en algo. Quieren ver el futuro más claro y confiable. Hoy se encuentran en un estado de duda expectante que genera intranquilidad y alerta.

Recientemente se realizó en Caracas el Primer Foro de Psicología, Violencia y Operaciones Psicológicas en Venezuela, en el que participaron expertos de Argentina, Guatemala, Chile, Honduras, Brasil y Francia, quienes coincidieron en que la crisis que atraviesa Venezuela se corresponde con un conflicto netamente político y social, dentro del cual se utilizan estrategias de guerra no convencional, que incluyen operaciones psicológicas destinadas a alterar la psiquis individual y colectiva.

Este Foro recomendó generar espacios de discusión, debate y diálogo que estimulen el intercambio dentro de las reglas éticas de convivencia para la sana confrontación de ideas.

Concluyó que es también imprescindible generar todos los mecanismos y procesos necesarios que contribuyan al reconocimiento del otro en el marco de la conflictividad y de la convivencia.

Se deben hacer todos los esfuerzos posibles para que todas y todos puedan hacer visibles sus heridas y sufrimientos, así como también sus ideas, sus propuestas, sus creencias y toda la diversidad de perspectivas y puntos de vistas como en la sociedad existan.

El Plan de neurotización de la estrategia insurreccional en marcha constituye un capítulo más de un largo y programado proceso de acumulación de angustias colectivas que busca avivar la incertidumbre y la sensación de desprotección, provocar respuestas irracionales y desbordamientos, así como facilitar el desarrollo de las acciones paramilitares.

Oscar Schémel, 27-06-2017

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 Publicado en Análisis, Política | No hay comentarios


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